Una auténtica torre de Babel. Más de 110 nacionalidades conviven actualmente en las prisiones españolas. Los presos extranjeros, que el 1 de enero de 2000 eran 7.900 (el 17,9% del total), ahora son ya 27.091, el 35% de la población reclusa. Lo que supone una subida del 242% en esta década (los reos nacionales sólo han crecido un 37% en el mismo periodo). Todos estos datos incluyen Cataluña, con las competencias transferidas.
A pesar de estas elevadas cifras, Instituciones Penitenciarias, dependiente del Ministerio del Interior, asegura que "los extranjeros no tienen la culpa de la sobreocupación de las cárceles españolas". Y recuerda que la crisis, en contra de lo que decían algunas previsiones, no está llenando las prisiones de inmigrantes. En el año 2009 la población reclusa extranjera sólo creció un 3%.