El hecho siguiente sucedió también en Italia, a una compañera que trabajaba en el Ayuntamiento, en el “Departamento del Registro”.
Un residente llama por teléfono con voz claramente turbada, y le pregunta si hay suficiente disponibilidad de nichos en esos momentos, a lo cual le responden que no habría ningún problema al respecto si es que ha habido una falta en familia:
“No, contesta el hombre, es que llevo unos días que no me encuentro nada bien, sabe”.